Si vives en una zona donde el hielo y la nieve son parte del invierno, este accesorio te va a salvar más de una mañana.

Es un cepillo quitanieves con rascador de hielo incorporado, con mango telescópico que se alarga hasta 91 cm, así que llegas bien a todo el techo y al centro del parabrisas sin tener que estirarte ni hacer malabarismos.

El mango está recubierto de espuma gruesa aislante, que no transmite el frío a las manos y da un agarre firme, incluso con guantes.

Las cerdas son suaves, de filamentos muy finos que no rallan la pintura ni el cristal al retirar la nieve polvo.

Y la parte del rascador está hecha con materiales que aguantan las bajas temperaturas sin volverse quebradizos.

Lo mejor es que se desmonta en dos piezas (el rascador por un lado y el cepillo por otro), así que ocupa muy poco espacio y lo puedes guardar en el maletero o detrás de un asiento.

